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04/12/2017

Mayúsculas y minúsculas en documentos administrativos y jurídicos

El estilo de la escritura en el sector jurídico-administrativo es uno de los más afectados por el uso indebido de las mayúsculas. Así, con frecuencia podemos encontrarnos con textos invadidos por ellas, en los cuales no parece que se siga norma alguna al usarlas.

Para analizar el uso de las mayúsculas y las minúsculas en algunos de los términos más empleados en el campo jurídico-administrativo, partiré de que este uso es uno de los temas más complejos en el ámbito de la ortografía. Las normas de las mayúsculas y las minúsculas en español están sujetas a tantas variantes posibles que en muchos casos no existe un único criterio válido para establecer la frontera entre la mayúscula y la minúscula en palabras dentro del mismo contexto.

A continuación se citan unos cuantos términos que son genéricos y específicos al mismo tiempo. Así pues, el asunto se complica cuando se tienen argumentos para escribir de los dos modos estas palabras. En casos concretos, debe dejarse clara la diferenciación para poder distinguir entre una clase de palabras y otra, como los nombres propios y los comunes. Para facilitar su lectura, es necesario que estos textos guarden coherencia en este aspecto ortográfico y se unifiquen criterios en cada documento.

Derecho
  • Minúscula. Si se usa para referirse a ámbitos del derecho en general: el derecho laboral, el derecho internacional, el derecho mercantil, el derecho de asilo, el derecho de pernada. Está muy extendido el uso de las mayúsculas iniciales en la expresión los derechos humanos, pero es un sustantivo común que debe escribirse con minúscula inicial.
  • Mayúscula. Cuando nos referimos a asignaturas, materias de estudio, cátedras, facultades, etc., generalmente en contextos académicos o curriculares: Soy licenciado en Derecho; Estudio Derecho Francés. Cuando forma parte del nombre de un departamento, una facultad, un organismo, un documento oficial o histórico, etc.: la Facultad de Derecho, la Asociación Española de Derecho de la Propiedad Intelectual, la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Justicia
  • Minúscula. Si se usa de modo genérico: la justicia penal, la justicia militar, la justicia distributiva, la justicia poética, administrar justicia, pedir justicia.
  • Mayúscula. Cuando forma parte del nombre propio de una institución judicial: la Administración de Justicia, el Ministerio de Justicia, el Tribunal Europeo de Justicia. Cuando es la forma abreviada de nombrar al Ministerio de Justicia o a la institución judicial: Justicia e Interior trabajan juntos; La Justicia española solicitó la extradición del traficante.

Tribunal, juzgado, audiencia
  • Minúscula. Si se usa de forma genérica: Tengo que acudir al tribunal médico; El juzgado es aquel edificio; Las audiencias provinciales son tribunales de justicia. Cuando no forma parte del nombre propio de una institución: el tribunal de casación, el tribunal colegiado, el tribunal de honor, el juzgado de paz, el juzgado de provincia, el juzgado de guardia.
  • Mayúscula. Cuando forma parte del nombre propio de un organismo concreto o de su sede: el Tribunal de Cuentas, el Tribunal Tutelar de Menores, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, el Juzgado de Primera Instancia, el Juzgado de Instrucción n.º 6 de Valladolid, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo, la Audiencia Nacional, la Audiencia Provincial de Salamanca. Si se menciona de forma abreviada a la Audiencia Nacional: La jueza de la Audiencia instruyó el caso por terrorismo.

Corte
        En algunos países de América llaman Corte a lo que en España se denomina Tribunal; por lo tanto, seguirá las mismas normas que Tribunal: la Corte Suprema.

Ministerio
  • Minúscula. Cuando se emplea como un nombre común y no se refiere a una institución: Hablaremos cuando salga del ministerio. También es un nombre común si nos referimos a un cargo, empleo, oficio u ocupación: el ministerio sacerdotal, o al tiempo que dura el ejercicio de ministro: Durante su ministerio descendió el número de parados. En denominaciones completas y específicas de dos o más organismos: Los ministerios de Hacienda y Economía estudian la viabilidad de las pensiones. Si no se tiene la seguridad de cuál es su denominación específica: Los ministerios de defensa de los cinco países llegaron a un nuevo acuerdo.
  • Mayúscula. Cuando se refiere al nombre de un departamento o área de un Gobierno: el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el Ministerio de Interior.

Organismos públicos, instituciones, sociedades, asociaciones, departamentos
  • Minúscula. Cuando no forma parte del nombre propio de una entidad, sino que se usa de modo genérico: Trabajo en el departamento de ventas; Soy socia de la organización Médicos Sin Fronteras; La asociación de correctores UniCo trabaja para dar a conocer la profesión. En algunos países de América, departamento equivale a 'provincia': el departamento de Putumayo (Colombia).
  • Mayúscula. En todas las palabras importantes que forman parte de los nombres oficiales de entidades, secciones administrativas, organismos, instituciones, divisiones territoriales, establecimientos, organizaciones, asociaciones, etc.: el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes, la Sociedad Peruana de Cardiología, la Diputación Provincial de León, la Administración General del Estado, el Centro Nacional de Inteligencia, el Instituto de Geología de México, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, la Agencia Española de Protección de Datos, la Juventud Vanguardista Costarricense, la Organización Mundial de la Salud.

Órganos de una sociedad: Consejo de Administración, Asamblea General, Junta General
  • Minúscula. Si se utiliza de modo genérico para designar una reunión o evento: El consejo de administración en la sociedad actual; Se celebró una asamblea general de accionistas; Se reunieron en una junta general.
  • Mayúscula. Cuando se refiere a un órgano de gobierno colectivo de una entidad pública o privada o se emplea como un nombre propio que no admite otra denominación: La decisión final recae en el Consejo de Administración de la empresa; La Asamblea General de la Universidad de Salamanca; El presidente de la Junta General dio un discurso.

Nombres de títulos y cargos
  • Minúscula. Por razones de solemnidad y respeto, en muchos contextos del lenguaje jurídico, administrativo y empresarial sigue manteniéndose la mayúscula inicial en los nombres de cargos o títulos de cierta relevancia, sobre todo en los encabezamientos y pies de firma de las cartas y comunicados. Sin embargo, son nombres comunes que deben escribirse con minúscula inicial, vayan solos o acompañando al nombre al que se refieren: presidente del Gobierno, jefe del Estado, ministra, delegado, director, rectora, secretario general, diputada, senador, consejera, concejal, jueza, magistrado, alcalde, notario.
  • Mayúscula. Es obligatoria en las abreviaturas de los títulos o cargos: D./Dña. o D.ª (don/doña); Sr./Sra., también, Sr.ª o S.ª (señor/señora); Pdte./Pdta. (presidente/a); S.ª (señoría); Ilmo./Ilma. (ilustrísimo/a), Mtro./Mtra. (ministro/a). No debe olvidarse el punto abreviativo, la marca que señala que falta parte de la palabra.

Leyes, códigos, decretos, tratados, convenciones, órdenes, declaraciones
  • Mayúscula. En todos los elementos significativos del título (sustantivos, adjetivos y verbos): la Ley para la Ordenación General del Sistema Educativo, el Código Civil, el Real Decreto 122/1999, el Tratado de Maastricht, la Convención de Ginebra, la Real Orden, la Declaración Universal de los Derechos del Niño.

Cuando la descripción que conforma el título de la ley es demasiado extensa, solo se escribe en mayúscula el primer elemento: Ley 14/2017, de 6 de octubre, por el que se aprueba la reactivación extraordinaria y por tiempo limitado del programa de recualificación profesional de las personas que agoten su protección por desempleo. En este caso, en el que se prescinde de las mayúsculas en todas las palabras representativas, suelen usarse las comillas o la cursiva para delimitar la extensión del título.

Términos que se escriben enteramente en mayúsculas


Las mayúsculas aplicadas a todas las letras de una palabra o expresión también sirven para destacar o subrayar elementos dentro de un documento. Estas mayúsculas facilitan la lectura de los textos informativos cortos. Suelen verse en estos casos:
  • Los verbos que expresan finalidad o introducen las partes esenciales de un documento, como certifica, expone, solicita, considerando, desestimamos, etc. El texto que sigue a estos verbos se escribe en línea aparte:
               SOLICITA:
               Que mediante este escrito le sea aceptada y tramitada su renuncia al cargo de concejala.
  • Los números ordinales que ordenan los antecedentes o los fundamentos:
                Antecedentes
                PRIMERO.- La parte dispositiva de la resolución…
                SEGUNDO.- Contra la anterior resolución…
                TERCERO.- En la tramitación del juicio…
  • Los términos en los que se cita breve y repetidamente a las partes intervinientes en un documento:
                La Universidad Autónoma de Barcelona, en adelante, la UNIVERSIDAD…
                D. Álvaro López Sanz, en adelante, el DEMANDANTE…
  • En textos informativos, las oraciones que manifiestan el contenido principal del escrito:
                PROHIBIDO DEPOSITAR BASURAS EN TODO EL TÉRMINO MUNICIPAL.
  • Términos como aviso, nota, advertencia, etc., cuando introducen un texto de forma autónoma:
                AVISO: El pago de recibos se efectuará los lunes.

Conviene destacar que existe la falsa creencia de que la tilde no es obligatoria en las mayúsculas. Excepto en el caso de las siglas, que nunca se tildan, las mayúsculas llevan tilde siempre que la palabra lo requiera, conforme a las normas generales de acentuación.

Bibliografía

Ortografía de la lengua española (Espasa, 2010).
Diccionario de la lengua española en línea.
Libro de estilo de la Justicia, de la Real Academia Española (Espasa, 2017).
Diccionario de uso de las mayúsculas y minúsculas, de José Martínez de Sousa (Trea, 2010).

Mi agradecimiento a Diego Ibáñez Rivera por su generosidad y maestría en la exhaustiva revisión de este artículo.

05/09/2013

La coma que aísla interjecciones y vocativos

Hoy voy a hablar de nuestra querida amiga la coma, ese signo de puntuación de uso tan complejo.

A la coma conviene no dejarla suelta sin vigilancia, pues corremos el riesgo de encontrarla en lugares poco apropiados o delictivos. Muchas personas aseguran que existe la coma asesina, aquella que no debe usarse entre el sujeto y el verbo: *Marta, es pintora. Aunque llamarla de ese modo no sea normativo.

Hay comas que no pueden estar sujetas al criterio de quien escribe, sino que son obligatorias. En el recorte que os muestro puede verse un claro ejemplo de doble falta ortográfica: olvidaron la coma tras la interjección y antes del vocativo: ¡Suerte, Madrid!


Magazine de El Mundo, 1 de septiembre de 2013

Las interjecciones forman por sí mismas enunciados propios que expresan sentimientos o emociones. Todas, vayan o no entre exclamaciones, se escriben entre comas: ¡Bah!, eso ya no me importa; Qué aburrido es Pablo, ¡uf!; Oh, madre mía...; ¡Ay, me has pisado!
También son interjecciones los verbos, sustantivos, adjetivos o grupos de palabras que pasan a funcionar como interjecciones porque no se usan con su significado original: ¡Anda!, tienes coche nuevo; ¡Ánimo, Manolo!; ¡Magnífico!, sigue con esas notas; ¡Vaya por Dios!, me olvidé las gafas.

Ahora vamos con los vocativos, que sirven para nombrar, llamar o invocar. Siempre deben ir enmarcados entre comas, sea cual sea su lugar: Matilde, ¿cómo estás?; Debo decirte, querido, que la paella está exquisita; Bésame mucho, Rafael; Hola, Carmen; Gracias, Madrid, por haberlo intentado.

Hay que señalar que aunque en la lengua oral no se haga una pausa corta entre el vocativo y el resto el enunciado, la coma sigue siendo obligatoria.

Agradecimiento de REPSOL. El Mundo, 8 de septiembre de 2013

La Ortografía de la lengua española (Espasa) dice que la coma es obligatoria «incluso cuando los enunciados son muy breves, con estructuras del tipo No, señor; Sí, mujer».

La coma del vocativo es fundamental para que nos entiendan correctamente. No es lo mismo decir Roberto conduce bien que Roberto, conduce bien. En la primera oración estamos diciendo que Roberto es un hombre que conduce bien. Roberto es el sujeto. En cambio, en la segunda le estamos pidiendo a Roberto que conduzca bien; por lo tanto, aquí Roberto funciona como vocativo: lo nombramos, llamamos su atención para pedirle que conduzca bien.
 
Antes he puesto un ejemplo de cómo escribir el saludo del encabezamiento: Hola, Carmen. Esta es la forma correcta, ya que Carmen es un vocativo, la persona a quien nos dirigimos. Además, este encabezamiento debe terminar con dos puntos (también es correcto con un punto). La coma que cierra los encabezamientos no es correcta en español, sino en inglés.

Hola, Carmen:
Te escribo para invitarte a mi cumpleaños...

Me consta que muchas personas no aplican estas normas porque las desconocen. Pero, una vez aprendidas, hay que aplicarlas. Me gustaría no volver a oír o leer que los usuarios de Internet no dan importancia a la ortografía.

23/05/2013

El prefijo ‘anti-’

La Ortografía de la lengua española de 2010 (Espasa) nos dice esto sobre la escritura de los prefijos: «Los prefijos deben escribirse siempre soldados gráficamente a la base a la que afectan». Es decir, se escriben unidos a la palabra que acompañan. Esta es la norma general. Por tanto, es incorrecto escribirlos unidos mediante un guion o separados por un espacio. No obstante, hay alguna excepción que os cuento ahora.

El prefijo anti-, como todos los prefijos, se escribe pegado a la palabra que precede si la base es univerbal, esto es, formada por una sola palabra: antitaurino, anticatarral, antirrecesión, antitabaco, antiarrugas (no *antiedad). Sin embargo, si la base es pluriverbal (formada por varias palabras con un significado unitario) se escribe separado: anti copias pirata, anti pena de muerte, anti malos olores. También debe escribirse con un espacio de separación si la base la constituyen nombres propios formados por más de una palabra: anti Barak Obama, anti Naciones Unidas. Solo debemos escribirlo con guion cuando la siguiente palabra comience por mayúscula: anti-Stalin, o sea una sigla: anti-ONU, ya que una letra mayúscula no puede quedar dentro de una palabra. Los prefijos seguidos de una cifra, como sub-16, super-8, igualmente se escriben con guion.

El Mundo, 19 de mayo de 2013

No se vayan todavía, que aún hay más: cuando en una palabra se repite el prefijo anti- o se une a otro prefijo, estos van soldados entre sí y a la palabra que acompañan: antiantisemita, antiposmodernista. Esto es aplicable a otros prefijos: supersuperfeliz, ultrahipermegacorregido, seudosubdirector. 

La Ortografía nos dice esto: «No son habituales en español las palabras con dos vocales iguales contiguas», pero ¿qué ocurre si tenemos que unir el prefijo anti- a otra palabra que empiece por i-? Pues que podemos elegir la escritura con doble vocal o simplificarla: antiimperialismo o antimperialismo, antiinflamatorio o antinflamatorio, antiincendio o antincendio. Aunque la Academia recomienda la escritura simplificada «siempre que la reducción vocálica se halle generalizada en la lengua oral». O sea, que si pronunciamos antinflamatorio, con una sola i, lo normal es que también lo escribamos así.

Ahora bien, si al suprimir la segunda vocal el resultado es una palabra con un significado distinto, deben conservarse las dos vocales; por ejemplo: antiirracional (anti- + irracional) no es lo mismo que antirracional (anti- + racional), semiilegal (semi- + ilegal) no es igual que semilegal (semi- + legal). 

01/05/2013

Citas textuales cortas: cómo escribirlas

Las citas textuales cortas se escriben siempre en letra redonda, entre comillas y con la misma fuente (tipo de letra) y cuerpo (tamaño) que el resto del texto. Es un error usar la cursiva y las comillas en una cita textual. Las comillas ya funcionan como diacrítico, esto es, como diferenciador que destaca una palabra o un grupo de palabras. Si la cita no está en español, también debe escribirse en letra redonda. Solo debe usarse la cursiva si en la frase hay alguna palabra que deba constar así.

Se considera que una cita es corta cuando está entre tres y seis líneas, aproximadamente.

                 Letra redonda                                     Letra cursiva

José Martínez de Sousa, de quien ya he hablado aquí en otras ocasiones, una de las máximas autoridades en tipografía, ortotipografía y bibliología, nos indica en su Ortografía y ortotipografía del español actual (Ediciones Trea) que «las citas en español no se componen de cursiva, sino de redondo y entre comillas, salvo cuando son extensas y se disponen en párrafo aparte, caso en el cual se componen de cuerpo menor que el del texto general, sangradas o no, y sin comillas (puesto que el texto menor tamaño es ya un diacrítico)».

Tipos de comillas

― Latinas, angulares o españolas: «  »
― Inglesas: “   
― Simples: ‘  ’   

En España, las que deben emplearse con preferencia son las españolas, pero en Latinoamérica y otros países lo normal es usar las inglesas. ¿Por qué en España se utilizan en primer lugar las comillas latinas? Para, si es necesario, poder usar las inglesas y las simples dentro de un texto ya entrecomillado. La Ortografía de 2010 nos ofrece este ejemplo: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”».

Si en la cita se intercala un comentario del transcriptor, este se enmarca entre rayas: «Hay que prevenir —dijo el médico— antes que curar». 

Las comillas españolas no están en el teclado de nuestro ordenador. Lo digo porque muchos me preguntan dónde se encuentran. Para emplearlas, debemos acudir a los símbolos del programa Word o a otros procedimientos que no reproduzco aquí porque no a todo el mundo le funcionan. De ahí que, por comodidad, casi siempre se eche mano de las inglesas. Pero recordad que en España lo correcto es emplear las latinas.

19/04/2013

Tilde diacrítica: ‘qué’ y ‘que’

En la Ortografía de la lengua española de 2010 hay una larga explicación sobre el uso de qué/que. Así pues, quien lo desee puede estudiarlo con más detalle. Para no acabar con vuestra paciencia, aquí nos detendremos solo en lo sustancial.

El qué interrogativo o exclamativo es tónico y se escribe siempre con tilde diacrítica. Lo encontramos en enunciados interrogativos o exclamativos directos, entre los signos de interrogación o exclamación: ¿Qué opinas de esto?; ¡Qué bien dibuja!; y en oraciones exclamativas o interrogativas indirectas: Mira qué bien dibuja; No sé qué opinas de esto.

Que no lleva tilde cuando es pronombre relativo: Su hijo, que tenía un año, no paraba de llorar; o conjunción: Me dijo que vendría mañana; ¿Quieres que te acompañe?

Muchas veces, cuando que está escrito tras un signo de interrogación o exclamación, se cae en el error de colocarle una tilde. Pero son palabras átonas que deben escribirse sin tilde: ¿Que tienes prisa?; ¡Que os vaya bien!

El Mundo, 14 de abril de 2013

Esta tilde diacrítica en qué sirve para saber el significado de una oración:
Me contaste qué te llamó (Sé lo que te llamó): tónico (con relieve en la pronunciación).
Me contaste que te llamó (Estoy enterada de que te llamó): átono (sin relieve en la pronunciación). Si atendemos a cómo se pronuncian, será fácil saber si debemos escribirlo con tilde o no.

Hay un truco para las oraciones interrogativas: que no debe llevar tilde si podemos responder a la pregunta con un o un no:  
Pregunta: ¿Qué te ha dicho que comas? (¿Qué alimentos te ha dicho que comas?). Respuesta: Pescado y verdura.
Pregunta: ¿Que te ha dicho que comas? (¿Lo que te ha dicho es que comas?). Respuesta: Sí, porque debo engordar.

Que tampoco se escribe con tilde en la expresión ni que decir tiene (no hace falta decir[lo]).

27/11/2012

Locuciones latinas

Desde la publicación de la nueva Ortografía de la lengua española (2010), lo correcto es escribir las locuciones latinas con su grafía original, es decir, sin añadir tildes, ya que estas pertenecen a nuestro sistema de escritura, no al latín, que no las lleva. Así pues, hay que tratar los latinismos crudos, o sea, que no han sido adaptados al español, como tratamos las palabras o expresiones de otro idioma (extranjerismos): deben escribirse en cursiva y sin tilde.

El Mundo, noviembre de 2012
La locución latina ad libitum significa 'a gusto, a voluntad, a capricho, a elección'. 

El Mundo, noviembre de 2012

La escritura correcta de esta locución latina es motu proprio, sin la preposición de y con dos erres en proprio. Significa 'de manera voluntaria, por propia iniciativa'.

Sí deben llevar tilde las palabras tomadas del latín que han sido adaptadas a nuestro idioma. Como es lógico, se escriben siguiendo las reglas generales de acentuación: currículum (ojo, pero curriculum vitae [expresión latina]), hábitat, pódium, accésit, vademécum, déficit, álbum, facsímil, referéndum, solárium, etc.
El Mundo, noviembre de 2012


In extremis: literalmente, 'en las últimas'. En este caso, significa 'al final, en los últimos instantes de una situación peligrosa o comprometida' (DLE).



Si no estamos seguros de que el latinismo que vamos a emplear es correcto, siempre es mejor que usemos la expresión en español, así evitaremos caer en el error y que nos tachen de pedantes.

26/08/2012

Minúscula inicial en los puntos cardinales

Los nombres de los puntos cardinales son comunes; por eso se escriben con minúscula inicial: norte, sur, este y oeste. Otros puntos del horizonte, donde se combinan estos, también deben escribirse con minúscula: noroeste, sudeste, etc. Ejemplos: rumbo al norte, hemisferio sur, latitud norte, el sureste de la ciudad, al este de Jalisco, viento del noroeste (Ortografía de la lengua española, 2010).

Solo si el nombre del punto cardinal forma parte de un nombre propio, se escribirá con mayúscula inicial: América del Sur (continente), Corea del Norte (país), Europa del Este (región geopolítica), la Cruz del Sur (constelación), El Norte de Castilla (periódico).

Magazine (El Mundo), 19 de agosto de 2012
 



Hay que tener en cuenta que los símbolos de los puntos cardinales y del horizonte (y sus combinaciones), aunque estén formados por dos letras, se escriben siempre con mayúsculas: N (norte), S (sur), E (este), O (oeste), NE (nordeste), SE (sudeste), NO (noroeste), SO (sudoeste).

24/05/2012

Los errores de Carmen Posadas en 'El Cultural'


La semana del 6 al 12 del pasado mes de abril, la revista El Cultural del periódico El Mundo publicó, tanto en la edición impresa como en la digital (www.elcultural.es), diez historias de diferentes autores ambientadas en el hundimiento del Titanic.

No tengo nada en contra de la escritora Carmen Posadas, solo os copio aquí la versión impresa de su historia (en la web la publicaron un poco distinta) porque es el relato que más errores contiene. A ver qué avispados andáis...  

                                  El corgi de lady Astor 

                                                         CARMEN POSADAS

No soporto a Georgie. No se baja de los brazos de lady Astor, la quiere sólo para él, lo odio. Pero el sol brilla y la gente de aquí sí sabe apreciarnos, sabe que somos corgis, selectos corgis, como los de la Reina. Zarpamos. “¡Freddy, vuelve aquí!”, me llama la mucama mientras inspeciono esta inmensa casa flotante. Georgie y Freddy, sí. En este lugar así nos llaman a los perros y los niños se llaman Kinki, Pongo o Porky. Odioso Georgie. Pasan los días y no cede su egoísmo, no me deja gozar de las suaves caricias de nuestra dueña. Espléndida dueña pero, ¿por qué le sigue el juego, por qué no existo para ella? Este lugar es extraño, aquí, en nuestra cubierta, somos los reyes, los niños nos persiguen y se embelesan, sus padres, al vernos, babean aún más que nosotros. Pero el otro día me colé en tercera clase y, ¡oye! como si no existiese. Un tipo incluso me apartó a puntapiés. ¡A mi, a un corgi de pura raza! Es de noche, hace frío y el suelo ha temblado como en Londres cuando levanto la patita en la rejilla del metro. Y después comienza a inclinarse. Todo el mundo corre de un lado a otro. Mi ama no suelta a Freddy, no lo suelta y yo ya no tengo celos, sólo sé que debe soltarlo, debe quitarse de encima al odioso Freddy que le entorpece, por que si no... Ahora, la mucama y yo estamos junto a mucha más gente, muy apretados, en otra casa mucho más chiquita que también flota sobre las negras aguas. La casa grande se ha hundido. No veo a mi ama. Estoy triste. Me he salvado.

Este es solo un ejemplo donde puede apreciarse que los textos no pasaron por las manos de un corrector profesional.

Tampoco es mi intención resaltar que los escritores cometen errores, pues todos lo hacemos. Además, los escritores son contadores de historias, no correctores que deben saber las normas al dedillo. La revista (a quien corresponda) es la única responsable de que los relatos se publicaran con incorrecciones.

Yo, que sigo indignándome con estas cosas, escribí al señor Luis María Anson (presidente de la publicación) para informarle, de una manera pormenorizada, del asunto. Sigo esperando su respuesta.

El Cultural debe hacer honor a su nombre y predicar con el ejemplo.

(No olvido la entrada que me pedisteis sobre por qué, porque, por que, el porqué).


19/04/2012

'Guion' se escribe sin tilde

Esta es otra de las novedades de la Ortografía de 2010: la supresión de la tilde en palabras como guion, ion, lie, lio, rio, fie, fio, crie, crio, Sion, hui, flui, truhan, etc. Con las formas de voseo ocurre lo mismo: crias, cria, fias, fia, guias, guia, lias, lia, etcétera.

En la Ortografía de 1999 la Academia decía que era opcional el uso de la tilde en estas palabras, aunque señalaba que eran monosílabas a efectos de acentuación. Ahora se elimina la tilde porque se consideran palabras con diptongo, por tanto, monosílabas. Las reglas generales de acentuación nos dicen que las palabras de una sola sílaba se escriben sin tilde, excepto las que llevan tilde diacrítica (la que nos sirve para diferenciar palabras que se escriben igual pero tienen significados distintos).

En otras entradas se ha explicado que un diptongo es un conjunto de dos vocales que forman una sola sílaba. Hablamos de diptongo si en él hay al menos una vocal débil.

Las vocales pueden ser fuertes (abiertas): a, e, o, o débiles (cerradas): i, u. Fijaos en la forma de vuestra boca al pronunciarlas y veréis qué fácil es distinguirlas.

Diario de Valladolid. El Mundo, marzo de 2012

Aunque nos cueste acostumbrarnos a este cambio, lo cierto es que aplicando la nueva norma nuestro sistema ortográfico resulta más coherente.

La eliminación de esta tilde solo es ortográfica, ya que unos hablantes dirán gui-on (con hiato) y otros guion (con diptongo).

No está de más recordar que la Ortografía insiste en que la tilde se coloca en las palabras que la llevan para indicar la sílaba tónica (acentuada), no para señalar la división en las sílabas.

El filólogo costarricense Cristian Fallas Alvarado, colaborador en la nueva Ortografía, aclara que «por tanto, cuando las personas aprendan español, pronunciarán o silabearán las palabras como las oigan: gui-on o guion, in-clu-i-do o in-clui-do, etc., pero las escribirán siempre igual: guion, incluido, etc. Se deja claro, en consecuencia, que a nadie se le está pidiendo silabear de otra forma».

12/03/2012

Minúsculas y mayúsculas en accidentes geográficos

El tema de hoy es complejo de explicar, así pues, para clarificarlo me serviré de numerosos ejemplos, aunque esto suponga alargar la entrada.

La nueva Ortografía de la lengua española de 2010 nos dejó otro cambio: la escritura en minúscula inicial de los nombres genéricos de los acidentes geográficos, como península ibérica, que antes escribíamos con mayúscula inicial si sustituían al nombre propio.

Cuando usamos el nombre común genérico solo, como apelativo en lugar del nombre propio, entonces sí debemos escribirlo con mayúscula inicial: la Península (por la península ibérica para los españoles), el Canal (por el canal de Panamá para los panameños), el Golfo (por el golfo de México para los mexicanos), la Cordillera (por la cordillera de los Andes para los chilenos), el Estrecho (por el estrecho de Gibraltar para los españoles). Pero, para evitar confusiones, esto solo podemos hacerlo si el receptor del mensaje sabe de qué estamos hablando, ya que pueden confundirse con otros nombres geográficos. A saber: la península itálica, el canal de la Mancha, el golfo Pérsico, la cordillera de la Costa y el estrecho de Magallanes, por ejemplo.
  

La norma dice que si nos referimos a un accidente geográfico usando el nombre común genérico seguido de un adjetivo derivado del topónimo (nombre propio de un lugar) al que corresponde, tanto el sustantivo (nombre) como el adjetivo deben escribirse con minúscula inicial. Veamos unos ejemplos:

En península ibérica, al sustantivo península le sigue el adjetivo ibérica, y este adjetivo deriva del nombre propio Iberia.
En meseta castellana, el sustantivo meseta va seguido del adjetivo castellana, y castellano a su vez deriva del nombre propio Castilla.
En cordillera andina, al sustantivo cordillera le sigue el adjetivo andina, andino deriva del topónimo Andes.

Si el adjetivo no deriva de un topónimo, sino que es un nombre específico, propio del lugar, lo escribiremos en mayúscula inicial: el mar Cantábrico, las islas Canarias, el río Misisipi, la cordillera de los Andes, el canal de la Mancha, el desierto de Atacama, etcétera. Algunos de estos nombres propios podemos verlos escritos solos, sin el sustantivo genérico: el Cantábrico, las Canarias, los Andes, el Everest, el Misisipi.

Fijaos en que el nombre común genérico que describe el tipo de accidente se escribe en minúscula inicial: mar, isla, golfo, océano, cordillera, cabo, canal, estrecho, río, sierra, lago, bahía, catarata, desierto, meseta...

No obstante, hay nombres propios geográficos que contienen un nombre genérico que forma parte del nombre propio de lugar. En este caso debemos escribirlo con mayúscula inicial: Sierra Morena, los Picos de Europa, las Montañas Rocosas, la Selva Negra, el Río de la Plata, etc.

Como veis, este asunto no resulta fácil; por eso la Ortografía le dedica varias páginas. Por eso se han escrito tantos manuales y diccionarios sobre los usos de las mayúsculas y minúsculas. Y también por eso (y mucho más) los correctores somos unos paranoicos.

NOTA: Muchos de los ejemplos citados pertenecen a la Ortografía de la lengua española (2010).

06/02/2012

Los signos de interrogación y exclamación

En español, los signos de interrogación (¿?) y de exclamación (¡!) son dos; por lo tanto, es obligatorio escribir el de apertura y el de cierre en oraciones interrogativas y exclamativas. Otra cuestión es que en el lenguaje coloquial, donde escribimos informalmente, a veces no se respete esta norma.


Aun imaginando que me llamaréis pesada, repito: es incorrecto colocar solo el signo de cierre.

Desde 1754, nuestro idioma es el único que posee la peculiaridad de colocar los dos signos, ya que, como sabéis, en otras lenguas solo se escribe el signo de cierre. Únicamente es posible colocar uno de los signos, el de cierre, para marcar un enunciado como dudoso (?), sorprendente o irónico (!). En este caso debe ir entre paréntesis:

Esta mañana se levantó enseguida (?) con mucha alegría.
Ha llegado treinta minutos tarde y no se ha disculpado (!).

El Mundo, 5 de febrero de 2012

Si una oración tiene un sentido interrogativo y exclamativo al mismo tiempo, es posible combinar los dos signos: 

¿Crees que no me he dado cuenta! / ¡Crees que no me he dado cuenta?
Aunque la nueva Ortografía prefiere que coloquemos los dos signos a la vez: ¿¡Estás beodo!? / ¡¿Estás beodo?!

Los signos de interrogación y exclamación pueden ir seguidos de cualquier signo de puntuación, excepto del punto, pues ya está incluido en ellos.

Clicar (verbo válido en español) para ampliar la imagen

Veamos unos ejemplos:

¿Sabes qué haremos?: salir antes para evitar el atasco.
¡Qué bien conduces!, ¿quién te enseñó?
¡Suerte!; no se me ocurre decirte otra cosa.
¿Quieres contarme...? Hazlo solo si te apetece.
¿Me dirá la verdad?... No aguanto esta incertidumbre. 


Puesto que los signos de cierre cumplen la función del punto, si escribimos varias preguntas o exclamaciones seguidas, estas se iniciarán con mayúscula:
¿Cómo estás? ¿Salió todo bien? ¿Qué te ha dicho?
¡Ya basta! ¡No me hables así! ¡Déjame en paz!

También podemos escribir dos o tres signos de exclamación cuando queremos manifestar algo muy vivamente, mostrando así más énfasis: ¡¡¡Herejía!!!

No obstante, hay dos excepciones en las que podemos omitir estos signos:

1. En las preguntas retóricas, donde no se pregunta algo realmente, sino que se trata más bien de una afirmación que se hace sin esperar respuesta; por ejemplo: Cómo no te va a doler la cabeza si llevas todo el día viendo la tele. 
2. En los títulos de libros, capítulos o cualquier otra parte de un texto: Por qué los correctores profesionales somos (im)prescindibles.

30/12/2011

‘Currículum’ y ‘curriculum vitae’

Últimamente varias personas han dejado sus currículos en mis manos para que los revise o corrija. Me dicen que, con los nuevos cambios de la Academia, tienen dudas de que estén correctamente y no desean arriesgarse a enviarlos con incorrecciones, y menos aún con la situación laboral tan peliaguda que tenemos.

Tener un currículum bien redactado y sin faltas ortográficas ni gramaticales es fundamental, ya que de cómo esté escrito va a depender que se molesten en leerlo o lo tiren a la papelera sin ningún miramiento.

Por recomendación de un amigo, que entiende mucho más que yo de esto, no incluyo en la cabecera del documento la palabra currículum ni la locución curriculum vitae, a no ser que el cliente me lo especifique.

Ayer, una clienta, a pesar de la explicación que le di, me pidió que sí lo incluyera y me preguntó cómo debía escribirse la locución latina curriculum vitae. Le contesté que con tilde. No obstante, como los correctores solemos obsesionarnos enseguida con cuestiones lingüísticas (entre otras cosas), investigué luego por si algo había cambiado y yo estaba equivocada. Y comprobé que, en efecto, yo estaba en un error.

Como habéis podido ver, en este blog voy incluyendo los cambios que trajo la Ortografía de la lengua española de 2010. Según esta obra, la escritura correcta de curriculum vitae, al considerarse ahora una expresión latina, es en cursiva (o entre comillas) y sin tilde.

Os copio lo que dice la RAE en el apartado LA ORTOGRAFÍA DE EXTRANJERISMOS Y LATINISMOS. 2.2.2 LATINISMOS CRUDOS Y LATINISMOS ADAPTADOS: «Quien desee seguir escribiendo estas voces con la grafía etimológica latina, deberá tratarlas como latinismos crudos o no adaptados y escribirla, por tanto, en cursiva (o entre comillas) y sin tilde».

No obstante, sí deben llevar tilde los latinismos adaptados de una sola palabra y de uso habitual: currículum, déficit, vademécum, ultimátum, accésit, ínterin, hábitat, cuórum, réquiem...

No olvido la lista de plurales, aunque os advierto de que será más larga de lo previsto.
La podréis leer por entregas, como las novelas de antaño, a fin de no aburriros. En tanto, iré intercalando otros temas.