23/05/2013

El prefijo ‘anti-’

La Ortografía de la lengua española de 2010 (Espasa) nos dice esto sobre la escritura de los prefijos: «Los prefijos deben escribirse siempre soldados gráficamente a la base a la que afectan». Es decir, se escriben unidos a la palabra que acompañan. Esta es la norma general. Por tanto, es incorrecto escribirlos unidos mediante un guion o separados por un espacio. No obstante, hay alguna excepción que os cuento ahora.

El prefijo anti-, como todos los prefijos, se escribe pegado a la palabra que precede si la base es univerbal, esto es, formada por una sola palabra: antitaurino, anticatarral, antirrecesión, antitabaco, antiarrugas (no *antiedad). Sin embargo, si la base es pluriverbal (formada por varias palabras con un significado unitario) se escribe separado: anti copias pirata, anti pena de muerte, anti malos olores. También debe escribirse con un espacio de separación si la base la constituyen nombres propios formados por más de una palabra: anti Barak Obama, anti Naciones Unidas. Solo debemos escribirlo con guion cuando la siguiente palabra comience por mayúscula: anti-Stalin, o sea una sigla: anti-ONU, ya que una letra mayúscula no puede quedar dentro de una palabra. Los prefijos seguidos de una cifra, como sub-16, super-8, igualmente se escriben con guion.

El Mundo, 19 de mayo de 2013

No se vayan todavía, que aún hay más: cuando en una palabra se repite el prefijo anti- o se une a otro prefijo, estos van soldados entre sí y a la palabra que acompañan: antiantisemita, antiposmodernista. Esto es aplicable a otros prefijos: supersuperfeliz, ultrahipermegacorregido, seudosubdirector. 

La Ortografía nos dice esto: «No son habituales en español las palabras con dos vocales iguales contiguas», pero ¿qué ocurre si tenemos que unir el prefijo anti- a otra palabra que empiece por i-? Pues que podemos elegir la escritura con doble vocal o simplificarla: antiimperialismo o antimperialismo, antiinflamatorio o antinflamatorio, antiincendio o antincendio. Aunque la Academia recomienda la escritura simplificada «siempre que la reducción vocálica se halle generalizada en la lengua oral». O sea, que si pronunciamos antinflamatorio, con una sola i, lo normal es que también lo escribamos así.

Ahora bien, si al suprimir la segunda vocal el resultado es una palabra con un significado distinto, deben conservarse las dos vocales; por ejemplo: antiirracional (anti- + irracional) no es lo mismo que antirracional (anti- + racional), semiilegal (semi- + ilegal) no es igual que semilegal (semi- + legal). 

08/05/2013

La Zarzuela y Urdangarín

Como sabéis, la Zarzuela es la forma abreviada de nombrar al Palacio de la Zarzuela, la residencia de los reyes de España en Madrid. También, cuando nos referimos a la sede de la Presidencia del Gobierno español, decimos la Moncloa, por el Palacio de la Moncloa. Sin embargo, en algunos medios de comunicación se comete el error de suprimir el artículo la delante de estos nombres propios.

El Mundo, 5 de mayo de 2013

La Fundéu nos informa de que «al igual que se hace con la denominación de los edificios que albergan las sedes de instituciones u organismos de Estado de otros países: el Elíseo (por el Palacio del Elíseo), la Moneda (por el Palacio de la Moneda), lo apropiado es aplicar el mismo criterio a los españoles».

El Mundo, 5 de mayo de 2013

El Mundo, 5 de mayo de 2013

Aprovecho para recordaros que los nombres de títulos o cargos de cierta relevancia, pertenezcan al ámbito civil, militar, religioso, público o privado, como rey, monarca, príncipe, infanta, duque, presidente, primer ministro, ministra, etc., se escriben con minúscula inicial.



Ahora hablemos de Urdangarín, con tilde. O sea, de la tilde en este apellido vasco, que no pretendo tratar aquí el asunto del caso Nóos. ¿Alguien dice Úrdangarin o Urdángarin? Yo, como todos vosotros, digo Urdangarín, pronunciándolo como palabra aguda; por eso le pongo una tilde. Pero la prensa no lo tilda porque en diciembre de 2011 Iñaki Urdangarín dijo que su apellido no lleva tilde y que lo estaban publicando equivocadamente. Después de aquello, la escritura sin tilde de este apellido se generalizó.

El Mundo, 5 de mayo de 2013

Tiene razón Iñaki en algo: los apellidos vascos no se tildan, ya que la tilde no existe en euskera. Así pues, en textos escritos en esta lengua no llevará tilde, pero en castellano sí debe llevarla.

José Martínez de Sousa, en su obra Ortografía y ortotipografía del español actual (Ediciones Trea), dice lo siguiente: «La única conclusión a la que puede llegarse es que los apellidos vascos, puesto que son en casi todos los casos a modo de trascripciones, deberían tildarse conforme a las reglas de atildación españolas». 

Yo prefiero hacerle caso al maestro De Sousa y escribirlo con tilde. A quien le parezca más adecuado escribirlo en euskera (sin tilde), que se la quite. En cualquier caso, lo importante es ser coherente y escribirlo siempre del mismo modo.

01/05/2013

Citas textuales cortas: cómo escribirlas

Las citas textuales cortas se escriben siempre en letra redonda, entre comillas y con la misma fuente (tipo de letra) y cuerpo (tamaño) que el resto del texto. Es un error usar la cursiva y las comillas en una cita textual. Las comillas ya funcionan como diacrítico, esto es, como diferenciador que destaca una palabra o un grupo de palabras. Si la cita no está en español, también debe escribirse en letra redonda. Solo debe usarse la cursiva si en la frase hay alguna palabra que deba constar así.

Se considera que una cita es corta cuando está entre tres y seis líneas, aproximadamente.

                 Letra redonda                                     Letra cursiva

José Martínez de Sousa, de quien ya he hablado aquí en otras ocasiones, una de las máximas autoridades en tipografía, ortotipografía y bibliología, nos indica en su Ortografía y ortotipografía del español actual (Ediciones Trea) que «las citas en español no se componen de cursiva, sino de redondo y entre comillas, salvo cuando son extensas y se disponen en párrafo aparte, caso en el cual se componen de cuerpo menor que el del texto general, sangradas o no, y sin comillas (puesto que el texto menor tamaño es ya un diacrítico)».

Tipos de comillas

― Latinas, angulares o españolas: «  »
― Inglesas: “   
― Simples: ‘  ’   

En España, las que deben emplearse con preferencia son las españolas, pero en Latinoamérica y otros países lo normal es usar las inglesas. ¿Por qué en España se utilizan en primer lugar las comillas latinas? Para, si es necesario, poder usar las inglesas y las simples dentro de un texto ya entrecomillado. La Ortografía de 2010 nos ofrece este ejemplo: «Antonio me dijo: “Vaya ‘cacharro’ que se ha comprado Julián”».

Si en la cita se intercala un comentario del transcriptor, este se enmarca entre rayas: «Hay que prevenir —dijo el médico— antes que curar». 

Las comillas españolas no están en el teclado de nuestro ordenador. Lo digo porque muchos me preguntan dónde se encuentran. Para emplearlas, debemos acudir a los símbolos del programa Word o a otros procedimientos que no reproduzco aquí porque no a todo el mundo le funcionan. De ahí que, por comodidad, casi siempre se eche mano de las inglesas. Pero recordad que en España lo correcto es emplear las latinas.